En éstos últimos años he trabajado bastante para Leroy Merlin. Una de las tareas más arduas del año era la campaña de Navidad. Se hacía durante los meses de verano. De Junio a Septiembre estábamos rodeados de bolas, guirnaldas, papás Nöel y luces de colores…

Algunos años había más de 1.000 productos que disparar. Solíamos hacerlo en los estudios de Hearst España. Las posibilidades de jugar con los colores, las texturas y la luz eran infinitas. Y la verdad es que aunque las campañas eran intensas, disfrutábamos mucho con el proceso…